La apuesta de Tokio en tiempos de pandemia

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2020-07-20

Masa Takaya, portavoz de la sede olímpica, asegura que los juegos se inaugurarán el 23 de julio de 2021. Sin embargo, una encuesta en Japón muestra que el 77 % de los consultados no cree que la competencia se realice

TOKIO.

 El portavoz de los Juegos Olímpicos de Tokio asegura que la cita pospuesta se disputará en 2021, pese a que una reciente encuesta en Japón mostró que un 77% de los consultados no cree que la competencia podría realizarse el año entrante.

La encuesta de la agencia Japan News Network indicó que sólo el 17% cree que podrá realizarse el próximo año en medio de la pandemia de coronavirus.

Masa Takaya, el portavoz de los Juegos de Tokio, habló en una rueda de prensa virtual en un día de noticias adversas para las justas.

El gobierno de la ciudad de Tokio reportó un récord para un solo día, con 224 nuevos casos de coronavirus el jueves, superando el máximo de 204 en abril. Aunque es un nivel de infección bajo comparado al estándar global, es indicatorio de un incremento sostenido para la capital japonesa en la última semana.

Japón ha registrado alrededor de mil muertes atribuidas a covid-19.

Takaya indicó que la forma en la que se confeccionó la consulta “puede resultar en mensajes diferentes”. Aseguró que el único plan de Tokio es inaugurar los Juegos el 23 de julio del 2021.

Takaya no negó un reporte que fue filtrado a la prensa de Japón que dice que los organizadores se encontraban próximos a asegurar todas las sedes para los Juegos del próximo año.

Tokio 2020 tiene conocimiento de los reportes de la prensa”, dijo Takaya. “Tengo que ser muy claro que esto no es algo de lo que el gobierno metropolitano de Tokio o el comité organizador haya hecho un anuncio formal”.

Anteriormente, los organizadores indicaron que tenían asegurado el 80% de las sedes. Pocas personas creen que los dueños de los recintos desafiarán al gobierno japonés o al COI, especialmente si hay incentivos en el nuevo contrato.

Los cálculos en Japón aseguran que el costo de retrasar los juegos será de entre dos mil y seis mil millones de dólares. El COI y los organizadores locales no han dado una cifra.

De acuerdo con una encuesta publicada el mes pasado por la agencia japonesa Kyodo y un medio de televisión en Tokio, el 51.7% de los encuestados creen que los Juegos no deberían realizarse el próximo año. Pero un 46% quiere que la cita pospuesta se realice.

Entre los que se oponen, el 27.7% cree que deberían cancelarse completamente y el 24% indicó que deberían posponerse nuevamente debido a la pandemia.

Los organizadores y el COI descartaron la posibilidad de otra posposición, y aseguraron que serán cancelados si no se llevan a cabo en 2021.

Takaya también desestimó una reciente declaración que medios japoneses atribuyeron a Yoshiro Mori, el presidente del comité organizador de los Juegos de Tokio. Mori supuestamente habría dicho que abril del próximo año sería la fecha límite para decidir si se realizarán los Juegos o no.

No sabemos en qué circunstancias pudo haber realizado’’ ese comentario, dijo Takaya. “En ese respecto, no sabemos si realmente dijo eso”.

 

MALDICIÓN OLÍMPICA
Hasta la fecha, los Juegos sólo se habían cancelado o aplazado en cinco ocasiones -sumando ediciones de verano e invierno- y siempre con motivo de la guerra.

Dos de esos cinco JJOO fallidos corresponden a Japón, los de verano previstos en Tokio en 1940 y los de invierno en Sapporo (norte) para ese mismo año.

Japón se vio obligado a renunciar a ambos en 1938 al estar inmiscuido en la segunda contienda chino-japonesa, conflicto que luego quedó enmarcado en la II Guerra Mundial.

El COI otorgó ambos Juegos a otros países, aunque las competiciones olímpicas acabarían siendo anuladas debido a la continuidad del conflicto bélico mundial, y no fueron retomadas hasta 1948 en Londres.

La oportunidad perdida de Tokio, no obstante, quedó compensada al acoger los Juegos Olímpicos veraniegos de 1964, mientras que Sapporo fue la sede de los invernales de 1972.

Los Juegos sobrevivieron a otros oscuros episodios de la historia contemporánea reciente, como las sangrientas revueltas políticas que antecedieron a México 68, los atentados contra el equipo olímpico israelí en Múnich 72, o un ataque con bomba en medio de Atlanta 96.

Japón tiene el “récord” de ser el único país que cuenta con tres eventos olímpicos cancelados o pospuestos, y espera desquitarse de su mala suerte en 2021, para cuando están previstos los Juegos.

De ser así, la capital nipona se sumaría al selecto club de ciudades que acoge dos Juegos Olímpicos de verano... si es que la “maldición” lo permite.

 

¡NOS VEMOS EN TOKIO 2020!
Una promesa incumplida

Hace cuatro años Shinzo Abe, primer ministro japonés, se asomó en la clausura de los Juegos Olímpicos de Rio 2016, en Maracaná, para anunciar la cuenta regresiva de Tokio 2020. Lo hizo caracterizado de Mario Bros, viajando 18 mil 585 kilómetros de manera virtual por un túnel, de Tokio a Rio.

Dicha cuenta regresiva se cumplía el próximo miércoles (23 de julio), fecha en la que se esperaba a la mayoría de las naciones del mundo. La pandemia del covid-19 cambió los planes.

Aquella probadita de Tokio 2020 (en el Maracaná) nos mostró cubos mágicos de luz neón, atletas en tercera dimensión e instalaciones futuristas para los próximos Juegos Olímpicos. También se asomaron personajes como Oliver Atom, Hello Kitty y Pac-Man.

Una presentación mágica de 10 minutos en el césped sagrado del Maracaná y, al final, una promesa incumplida: “¡Nos vemos en Tokio 2020!”

Atrás quedaban las figuras olímpicas de monstruos como Usain Bolt, Michael Phelps, Simone Biles, Mo Farah y Katie Ledecky y la interrogante era, quiénes tomarían sus lugares. Una duda que se mantendrá, por lo menos hasta 2021.

JC Vargas

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